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En una entrevista mantenida por caacationline.com.ar
con el Dr. Anisio Gómez Pruyas pudimos explorar los orígenes
de la agrupación de jinetes que desde hace ocho años
todos los 12 de Julio concurren en peregrinación a la Basílica
de la Virgen de Itatí. Nos comentaba Gómez Pruyas
que esta peregrinación ya se había hecho en el pasado,
siendo tal vez la última a mediados de los años 50.
Reflexionando sobre esto le surge la idea de reanudar esta tradición
Cultural y Religiosa. Él y un grupo de amigos la empiezan
a gestar en reuniones que se sucedían en su domicilio, recordando
al Sr. Walter Ávalos como uno de los más entusiastas.
Los agrupación inicial estaba conformada por trece jinetes:
Argentino Leiva, Hugo Cáceres, Gustavo Chamorro, Javier Chamorro,
Anisio Abelardo Gómez (Tonchi), Jeremías Harfuch,
Héctor Salazar, Walter Ávalos (Brasil), Julio Carreras
(Mencho), Néstor Enríquez (Retacón), Anisio
Gómez Pruyas (Anisito), Gregorio González Valdez y
Richard Vallejos. Acompañaban como personal de apoyo: José
R. Duré (Chelo), Jerónimo Caballero (Paton), José
del Rosario Sánchez (Cheche), Claudio Sánchez, Emilio
Leiva, Flavio Sonza y Pedro Barrios.
El 12 de Julio del año 2001 a las 5,30 hs partieron de frente
a la Parroquia de Caá Catí con la bendición
de la Sra. Norma Fernández de Harfuch los autodenominados
como "Peregrinos de la Virgen del Rosario", trasladando
una imagen de la Virgen de Itatí de 30 centímetros
que los jinetes iban turnándose para transportarla sobre
su montura. En camino por la ruta provincial Nº 13 llegan a
la localidad de Berón de Astrada a las 12,30 horas, almorzando
en el domicilio del señor Mauricio De Los Santos. A las 15,30
horas reanudan viaje hasta llegar al empalme de rutas y luego continúan
la marcha a través de la Ruta Nacional Nº 12 hasta el
Paraje Valencia donde llegan a las 20,30 horas, allí cenan
y hacen noche en el domicilio de un señor de apellido Almirón.
En las primeras horas de la mañana del 13 de Julio reanudaron
viaje llegando hasta Escorsa Cué a las 12,30 horas donde
armaron campamento y almorzaron, para las 14,30 horas continuar
viaje hasta el paraje Yacareí en donde llegaron a las 18,00
horas, los jinetes cenaron y pasaron la noche allí.
El día 14 de Julio a las 8,30 horas emprendieron su marcha
que no se detendría hasta llegar a al ansiado destino: la
Basílica de la Virgen de Itatí donde agotados pero
felices llegan a las 10,30 horas sin haber tenido ningún
inconveniente en su marcha de tres días.
Gómez Pruyas recordaba que al momento de apearse de los caballos
frente a la Basílica y persignarse ante la imagen de la Virgen,
los jinetes peregrinos emocionados le hicieron la promesa de volver
todos los años.
Al año siguiente, en 2002 el número de peregrinos
a caballo se duplicó, fenómeno que se iría
repitiendo todos los años llegando hasta el 2007 en donde
hicieron la peregrinación 108 jinetes, calculándose
que dicha cifra este año se incrementará nuevamente.
A partir del año 2002 la Parroquia de Nuestra Sra. del Rosario
de Caá Catí con su Sacerdote el Padre Héctor
Rubén Sena empiezan a participar activamente en la organización
de esta peregrinación dándole su aval religioso y
oficial; también llevan consigo el lema de la parroquia incluso
permitiéndoles llevar la antigua imagen del Virgen del rosario,
que cada año preside "la aurora" en nuestro pueblo
acompañada por San Cirilo perteneciente a la estancia homónima,
con el nombre de "Los auténticos Peregrinos de la Virgen
del Rosario y San Cirilo" denominación que este año
con la activa participación de los nuevos sacerdotes: Padre
Horacio Da Silva y el Padre Raúl Altamirano y con el consentimiento
de todos los peregrinos se deja sin efecto la expresión de
"Auténticos" para pasar a llamarse "Peregrinos
de la Virgen del Rosario". Los sacerdotes están comprometidos
en los preparativos, tanto que el Padre Horacio en persona gestionó
los correspondientes permisos con las distintas autoridades educativas
de las escuelas en donde harán posta durante el viaje.
El evento cultural y religioso de esta peregrinación es indudable
y se nota cuando se transforma en un verdadero acontecimiento durante
su salida, donde el pueblo sale a despedirlos o como cuando retornan
donde la gente se vuelve a convocar en masa para recibirlos en el
atrio de la Iglesia. Gómez Pruyas comenta que en los lugares
donde se pernocta y a orillas del improvisado fogón que cocinará
el guiso carrero se arman las guitarreadas en las que participan
incluso los músicos que los visitan en serenata viajando
desde Caá Catí o desde Corrientes. En todos los momentos
del viaje que de acuerdo al clima puede ser de mucho frío
o lluvia se aprende y se práctica la camaradería,
la solidaridad y el hermanamiento; ya que la distancia que peregrinan
de ida es de 140 km y en su retorno vuelven cabalgando realizando
la misma trayectoria y cubren un recorrido de 280 km.Por estos días
se están ultimando los detalles en las reuniones que se realizan
todos los viernes en el salón auditorio del Cuartel de Bomberos
Voluntarios de Caá Catí, para emprender una nueva
peregrinación a la Basílica de Itatí, el próximo
12 de Julio.
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Caá
Catí es Tradición
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